Por David el 28 de junio de 2011
Desde que tengo turno de noche apenas coincidimos en casa. Nos comunicamos por post-its y mensajes en la pizarra de la nevera. Hace unos días me confesó que tenía un amante y yo le respondí con la lista de la compra. Tras eso me echo en cara mi pasado y yo le recordé que sacara la basura. Ayer me dijo que me dejaba para siempre y yo le contesté con un “Te quiero.”
Hoy, he encontrado un mensaje suyo, justo donde yo dejé el mío y escrito con mi letra, en el que admite que me quiere. Todo es más fácil desde que no la veo.