Por David el 06 de octubre de 2009
Llevo años buscándote por todas partes: En cada persona que conozco, en cada nube del cielo, en cada vaso que vació.
Hoy, las piedras de esta playa me recuerdan a ti. La arena parece mentirme, como hacías tú, dibujando tu rostro justo al límite de mi visión.
Desesperado, recojo una caracola, que me recuerda a tu pelo y me la acerco al oído.
"¿Estás ahí?" pregunto.
"¿Puedes oírme?" suplico.
"Te necesito," susurro.
Y entonces, entre el susurro de las olas, escucho por fin tu voz: "El número al que llama se encuentra apagado o fuera de cobertura."