Por David el 06 de noviembre de 2009
Me encanta el brillo del valle desde aquí.
Qué belleza, me siento renacido. Me alegro tanto de estar aquí hoy que me siento capaz de empezar de cero, de dejar atrás mis pecados. Mira, fíjate como la luz se mueve entre los árboles, jugando entre los arbustos. ¿Sabes? estoy convencido que jamás veré un espectáculo como este. Esto es, por fin, el momento más hermoso de mi vida.
¿Qué? ¿Me acusas de provocar el incendio? Bobadas, como te dije, he dejado atrás mis pecados. El culpable... Ese era otro.