Por David el 25 de septiembre de 2009
¡Joder!
Arrójate encima mía, arráncame la ropa, muérdeme, aráñame, hazme sangrar.
Necesito tu pasión, nena, necesito tu aliento, tu sudor, tu olor.
Dame de hostias mientras lo haces, demuéstrame que necesitas algo mejor, humíllame como castigo por tener el valor de tocarte. Átame, crúzame la cara, viólame... Déjame claro que solo lo haces por la pena que te da lo patético que resulto.
Pero por favor,
Porfavorporfavorporfavor,
Ayúdame a olvidar que te odio.