Como un libro abierto

Por David el 02 de junio de 2009

1.
La primera noche que estuvimos juntos, me levanté con mucho cuidado para no despertarte y fui al salón. Allí me senté delante de mi televisión, tenía la cámara que vigila mi cama conectada para saber si te despertabas o movías y comencé a espiarte.

Me costó unos minutos encontrarte (obviamente me habías dado un nombre falso), pero lo conseguí sin demasiada dificultad (obviamente tu amiga me había dado el suyo). Primero solo rebusqué por la superficie, Facebook, Twitter, Myspace... Lo bastante para confirmar que te gustaban tal y tal grupo y que te gustaban tal y tal libros. Tengo que reconocer que las fotos del tatuaje en tu ojo me fascinaban. Luego comencé a indagar en tu pasado, referenciando esos datos con todo lo que iba encontrando sobre ti. Estuviste con tal chico, luego con tal otro... Todo terriblemente normal, aburrido incluso, pero necesario. Tenía que saber si había algo en ti que pudiera mantenerme interesado.

Y de repente, lo encontré.
Estaba mirando ese diario privado para ti y tu mejor amiga y te leí diciendo que te ibas de viaje y luego, en la siguiente entrada, que habías vuelto por fin. Habían pasado dos años.

Busqué que había pasado esos dos años y no había nada. Miré la imagen de mi cuarto en la esquina superior derecha de mi pantalla y te vi moverte suavemente, aun dormida. “Enhorabuena”, pensé. “Has captado mi atención.” Comencé a meterme más profundamente para buscar esos dos años. Busqué si habías comprado algún billete de avión que me diera alguna pista, pero nada. Sacabas 500€ el día después de decir que te ibas de viaje y después de eso, a principios de cada mes, sacabas los 600€ (de la sucursal de tu banco debajo de tu casa, ¿qué demonios) que iban entrando de lo que rápidamente comprobé que eran tus padres. Miré todo lo que se me ocurrió, y no vi nada, salvo que habías seguido en la universidad. Tu banco, nada. Tu e-mail, nada. Tus amigos, nada...

Tenía delante mía toda tu vida, hasta el último detalle (preguntame que comiste el 24 de Agosto, pagaste con tarjeta, ¿recuerdas?) y sin embargo, tenía un enorme hueco, de dos años de duración en el que no había nada. Me di cuenta enseguida que no iba a poder dejarte ir hasta saber que había ocurrido.

2.
La primera semana fue interesante, te despediste de mi esa mañana y me dijiste tu verdadero nombre. Yo fingí sorpresa y apunté tu número de teléfono, aunque ya lo tenía. Comenzamos a quedar y tú comenzaste a darme un montón de detalles sobre ti que yo ya conocía, por supuesto. Ajusté mi personalidad a lo que conocía de ti, me aseguraba de mencionar el grupo correcto, el libro correcto, la serie correcta... Si alguna vez metía la pata, tenía tus correos de frustración para saber cual había sido mi error y como arreglarlo.

Y todo ese rato, la necesidad de gritarte qué demonios había pasado esos dos años, dónde habías estado, con quién y cómo te había afectado.
Menos mal que soy paciente.

3.
Tardé dos meses en ganarme tu confianza. Dos meses de aburrimiento y ansiedad por no tener nada de información sobre esos dos años. Dos meses de jugar a ser la persona perfecta, de buscar cualquier agujero en tus defensas, hasta el día en que mencionaste el blog privado para tu amiga... El blog que obviamente ya conocía. Por supuesto bromeé con ello (¿me dejarás leerlo algún día? Ja ja ja) pero había visto mi oportunidad.
Otro mes más y finalmente cediste, a esas alturas estabas convencida de que eramos almas gemelas. Estabas tan enamorada de mi que querías compartir todo conmigo, hasta tus más íntimos secretos, sin saber que llevaba tiempo conociéndolos.

4.
Dejé pasar otro par de días, tenía que tomármelo con calma, no revelar demasiado mi necesidad de arrancar esa información de ti.
Esperé hasta que estuvimos sentados en mi sofá, con la botella de vino casi terminada. Tu cabeza contra mi pecho, yo acariciándote el pelo y finalmente, nervioso como un niño pequeño, te pregunté:
“¿Dónde estuviste de viaje esos dos años?”
“¿Hmmm?”
“En el blog que me pasaste, dices que te ibas de viaje y desapareces dos años... No sé, me pica la curiosidad. ¿Dónde estuviste?”
Y entonces, como un castillo de naipes, viniéndose abajo, tu respuesta:

“Oh, no me fui dos años, estuve una semana de fiesta en Ibiza y luego me di cuenta que debía concentrarme en mis estudios, de modo que me encerré y pasé de todo.”

[ Tags: mujeres, futuro ]
Comentario de Naixa

Maldito obsesivo! Das miedo! XP... Espero q no me hagan esto en mi vida... o quizás ya lo han hecho, esto... Supongo que todos en algun momento hemos tenido cierto seguimiento por algunas personas...
Menuda decepción al final no?.. Mas que nada por el calentamiento de cabeza durante tanto tiempo... si esq las cosas nunca son lo que parecen.

Si, me ha gustado bastante.

#1, 10 de septiembre de 2010, 11:44
Comentario de Lukar

Las cosas nunca son lo que parecen y todos hemos tenido alguna obsesión por algo que al final ha resultado no ser nada...

#2, 10 de septiembre de 2010, 11:44
Comentario de Victor P.

Somos unicos en montarnos peliculas.inventarnos paranoias, creer que tal o cual cosa pasa por la cabeza de alguien, mas aun si ese alguien nos ha tocado algun punto sensible de nuestro interior.

Reflejas muy bien lo ridiculos que podemos llegar a ser cuando nos dejamos llevar por nuestras obsesiones :)

#3, 10 de septiembre de 2010, 11:44
¿Quién eres?
Sobre los comentarios

Recuerda que expresas tu opinión, no la nuestra, por lo que eres responsable de lo que escribas.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos poco apropiados, fuera de lugar o no relacionados con el tema tratado.

Centrate en el tema y respetemonos mutuamente.

 
 
BD: Duplicate entry 'df3ce6ff6efc451e88f95c191e8afc39' for key 1 - INSERT INTO sesion (id,upd,dat,uid,ini,ip) VALUES ('df3ce6ff6efc451e88f95c191e8afc39','1284111895','uid|i:0;','0','1284111895','38.107.191.84')
- file: /home/bjzwygnk/public_html/thewritersays.com/php/class.bd.php
- line: 57
- function: BD->ejecutar
- object: class BD
- args: Array ( [0] => INSERT INTO sesion (id,upd,dat,uid,ini,ip) VALUES ('df3ce6ff6efc451e88f95c191e8afc39','1284111895','uid|i:0;','0','1284111895','38.107.191.84') )