Bella Durmiente

Por David el 19 de junio de 2009

Me abro paso a machetazos para llegar a mi Bella Durmiente y al final la veo, tumbada sobre una piedra y esperándome. En este lado ella no duerme, solo se estira, se despereza deseando que la toque.

Espero unos momentos antes de decirle que ya he llegado y la vigilo, solo disfrutando de la manera tan sensual que tiene de acariciar sus muslos, demasiado tímida para ir más allá, pero demasiado excitada para no hacerlo. Sus ojos están cerrados, se muerde el labio y deja caer un dedo por su cuello.

Salgo de las sombras y le susurro que estoy aquí, ella sonríe sin abrir los ojos y me dice sin separar los labios que me acerque. Con suavidad me siento a su lado y la miro. En el otro lado, los años que ha pasado durmiendo se pueden notar en sus músculos y huesos, frágiles por la falta de uso, mientras que aquí todo su cuerpo respira salud. En el otro lado es una niña delicada, aquí es una mujer que me ha seducido desde el momento que la oí respirar.

Desliza la mano que estaba en su cuello por todo su cuerpo, dejando un pequeño rastro con su uña. Pasa por encima de su vestido, entre sus pechos, al mismo ritmo que respira. Deja que su mano repose unos segundos en su barriga, donde extiende poco a poco los dedos, hipnotizándome con su dulzura. De repente, su otro mano acaricia mi mejilla y se incorpora levemente.

“Me has hecho esperar,” dice.

Intento disculparme, pero me es imposible hablarle mientras veo sus ojos. Me puedo ver reflejados en ellos y me es imposible sentirme digno. Intento separar la mirada pero ella mantiene con firmeza su mano en mi mejilla y me obliga a mirarla.

“Cada segundo que pasaba,” me susurra, “mi deseo crecía. A cada momento te necesitaba más, así que ten la decencia de mirarme a los ojos.”

Lo vuelvo a hacer y esta vez veo algo más. Más allá de mi reflejo puedo ver la imagen que ella tiene de mi. Gracias a ella, me siento digno, me siento un Príncipe, me siento capaz de salvarla. Ella acerca su frente a la mía, dice entre susurros: “no quiero despertar” y deja que sus labios rocen mi boca.

Contengo la respiración, mi corazón deja de latir por unos instantes mientras temo que el beso la despierte y la arranque de este lado, pero su mano sigue en mi mejilla, firme y ella no se ha evaporado.

“Esta noche, el cuento no va a ser infantil,” me dice.

Su valor despierta el mío. Ahora que tengo la certeza de que al besarla no se escurrirá entre mis dedos, lo hago. Su mano sigue en mi mejilla mientras que poco a poco se juntan nuestras narices, seguidas de nuestros labios, seguidos por nuestras lenguas, seguidas por nuestro corazón. Como una presa que se rompe, toda la pasión que estábamos conteniendo se desborda y mis manos se mueven, buscando su cuerpo, acariciándola y perdiéndose dentro de ella. Ella a su vez acerca su cuerpo al mío, la mano que no está en mi mejilla toca mi hombro, mi cintura, mi muslo y finalmente la revuelve entre mi pelo y la deja allí.

Me inclino un poco para intentar tumbarla, pero ella se resiste. Agarra mi pelo con fuerza y tira para atrás. Al hacerlo, deja mi cuello desprotegido y aprovecha para morderme, con pasión pero con una cierta suavidad. No puedo dejar escapar un gruñido y es solo entonces cuando noto que su mano derecha ya no está en mi mejilla sino en mi entrepierna.

Su mano sigue tirando de mi pelo, mientras que deja de morderme para pasar a acariciarme con su lengua. Su saliva cálida tarda solo un momento en enfriarse, haciendo que se me erice el pelo. Comienza a acariciarme en la entrepierna, notando y disfrutando de ver como me excito por momentos. Intento decir algo, pero ella está demasiado concentrada en mantener el control para poder oírme.

Poco a poco, soy yo quien se tumba y ella quien se incorpora para colocarse sobre mi. Se tumba sobre mi cuerpo, haciendo que nuestros pechos se rocen, mientras que su boca ahora salta entre mi cuello y mis labios y su mano ha encontrado un camino dentro de mis pantalones y ahora juega conmigo.

De repente se coloca a horcajadas sobre mi. Sus rodillas están al lado de mi pecho y ella está sentada sobre mi vientre. Si que yo lo notará, me ha estado desnudando y puedo sentir la calidez en su entrepierna. La escucho respirar rápidamente. Por fin puedo abrir los ojos y la veo desnudándose, cualquier resquicio de timidez ha desaparecido de su cuerpo y ahora es todo pasión. Veo como sus pechos suben y bajan al ritmo de su respiración, sus pezones erectos y de un color rosa que contrasta con la palidez de su piel.

Me mira como nunca antes me han mirado, con hambre de mi. Pierdo la cabeza y ahora soy yo quien es todo pasión. Me incorporo con los hombros y mientras que mi mano derecha comienza a acariciar su cintura mi boca besa primero y luego cubre su pecho. Durante unos segundos tengo miedo de hacerle daño, pero entonces la oigo gemir y me doy cuenta que es más dura de lo que parece. Como si pudiera leer mis pensamientos y mis dudas, mientras que mi lengua juega con sus pezones ella deja que sus dedos se enreden en mi polla y sonríe mientras que comienza a jugar conmigo de nuevo.

Sin apenas esperar, me separa de ella y me mira a los ojos, mientras que mueve solo su cadera para cubrir mi entrepierna con la suya y sin apartar su mirada de la mía, sintiendo como el deseo me consume, me deja entrar dentro de ella poco a poco. Dejo que mi respiración se acompase a la de ella, usando toda mi fuerza de voluntad para no perder la cabeza y tan solo disfruto de un momento que parece durar para siempre.

Cuando ya estoy dentro, ella comienza a moverse, tímidamente al principio. Su respiración se hace más pesada y la mía la sigue. Durante un tiempo, soy incapaz de sentir nada salvo la manera en la que su cuerpo cubre al mío, en como estamos unidos y en su movimiento, dejándome entrar y salir pero sin perderme jamás.

En un momento, su lengua se pierde dentro de mi boca. Respira a través mío mientras me abraza. Sus manos juegan por mi espalda mientras que las mías, torpes, son incapaces de dejar su cadera. Me muerde el labio, me araña con suavidad, disfruta de mi y yo soy incapaz de pensar con claridad por todo el placer que estoy sintiendo. Puedo ver como ella está sonriendo, adora llevar el control y adora saber que me tiene sometido. Para demostrarlo, comienza a acelerar el ritmo de su cadera.

Tengo que cerrar los ojos para poder mantener la concentración pero aun la veo. Sonriendo y disfrutando de mi, forzándome a llegar al orgasmo, como si fuera una carrera. Intento hablar pero las palabras no me salen y la escucho reír. Una risa limpia, clara y pura.

Ahora mismo es feliz y eso es lo que más me excita de la situación. Incapaz de contenerme más me dejo llevar por el momento y caigo sobre la cama mientras que ella se incorpora sobre mi, haciéndome entrar aun más dentro de ella y sin poder aguantarme, gruñiendo y gimiendo, exploto dentro de ella y al hacerlo noto que eso la arrastra conmigo y la escucho, una mezcla de risas y suspiros que duran un solo instante pero que se alargan durante horas.

Unos minutos después, mientras que se apoya sobre mi pecho, habiendo recuperado un poco de su timidez anterior, me pregunta porque yo he triunfado donde tantos otros se perdieron. “Dime, ¿cómo has llegado hasta mi aquí?”

Y entonces, sonriendo, le enseño mi mano y la herida del dedo en el que me pinché con su rueca.

[ Tags: mujeres ]
Comentario de Lukar

Puff.. . me ha encantado, echaba de menos este tipo de relatos... peeeeeeeero esto me recuerda que no deberia mirar tu pagina desde el curro xD

#1, 10 de septiembre de 2010, 11:45
¿Quién eres?
Sobre los comentarios

Recuerda que expresas tu opinión, no la nuestra, por lo que eres responsable de lo que escribas.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos poco apropiados, fuera de lugar o no relacionados con el tema tratado.

Centrate en el tema y respetemonos mutuamente.

 
 
BD: Duplicate entry 'df3ce6ff6efc451e88f95c191e8afc39' for key 1 - INSERT INTO sesion (id,upd,dat,uid,ini,ip) VALUES ('df3ce6ff6efc451e88f95c191e8afc39','1284111926','uid|i:0;','0','1284111926','38.107.191.80')
- file: /home/bjzwygnk/public_html/thewritersays.com/php/class.bd.php
- line: 57
- function: BD->ejecutar
- object: class BD
- args: Array ( [0] => INSERT INTO sesion (id,upd,dat,uid,ini,ip) VALUES ('df3ce6ff6efc451e88f95c191e8afc39','1284111926','uid|i:0;','0','1284111926','38.107.191.80') )