Por David el 09 de febrero de 2010
Te dije que prefería no hablar de las que vinieron antes que tú, te pedí un mínimo de espacio personal. Te dije que necesitaba mis secretos y lo aceptaste.
Te pedí poco y a cambio te lo di todo. Sin embargo ahora, mientras enjuago tus cabellos para aclarar la sangre me pregunto por qué tuviste que abrir la puerta del armario en el que he de encerrarte con las que vinieron antes que tú.